Río Cuarto.- El gobernador José Manuel de la Sota desairó al intendente Benigno Rins al anunciar que se procederá al inflado de los gomones que forman parte del sistema hidráulico de los azudes sobre el río Cuarto.Al terminó de la primera reunión de gabinete del año que tuvo lugar en la sede del gobierno en esta ciudad, el mandatario cordobés dio a conocer su posición sobre la polémica desatada sobre el funcionamiento de los azudes después de la última gran crecida de principios de enero, rechazando el pedido lanzado horas antes por el propio jefe comunal.
Pero además, arremetió con otra medida de alto impacto político: oficializó la creación de una Unidad Especial de Mantenimiento de los azudes, que contará con el asesoramiento técnico del diputado nacional Alberto Cantero y estará coordinada por el ingeniero Osvaldo Simone, hombre de confianza del legislador y ex secretario de Obras Pública durante la anterior gestión municipal.
De la Sota ya comienza a perfilar la forma en que defenderá su gestión frente al duro calendario electoral que se avecina para la provincia a mitad de año. Por eso también marca la cancha en Río Cuarto -donde sabe que su figura tiene los más altos niveles de adhesión- arrinconando en esta ocasión al mismo Rins, que tiene serias aspiraciones de ocupar un lugar en la fórmula que dirima la UCR, o eventualmente, en la que participe en alianza con otros sectores. Por eso le da respuestas al intendente pero al mismo tiempo lo condiciona.
Es que el gobernador le entregó fondos frescos para la reparación de escuelas (ver aparte) y simultáneamente le puso freno al pedido del riocuartense de que se suspenda provisoriamente el inflado de los gomones de los azudes niveladores para evitar que el extenso espejo de agua que rápidamente se conforma en la zona del Paseo Parque Sobre Monte desborde afectando las riberas que resultaron severamente dañadas tras la pasada crecida del cauce.
“El intendente Rins está totalmente equivocado, pero el sistema de los azudes no es el causante de los desbordes en las costas, porque antes no había azudes ni gomones y con las crecidas el agua llegaba lo mismo a los sectores ribereños”, cuestionó De la Sota al titular del Palacio de Mójica. “Seguramente debió estar mal asesorado (por Rins), por eso continuaremos utilizando en forma regular los gomones y sus sistemas hidráulicos”, reafirmó.
Pero como se dijo, el jefe provincial adosó una fuerte señal política en la disputa por los vapuleados azudes. Anunció la conformación de una Unidad Especial que se ocupará de todo el mantenimiento de esa infraestructura y las superficies de influencia, que estará a cargo de Osvaldo Simone, investigador de la Universidad local y muy ligado a Alberto Cantero, a quien consultó –dijo- sobre las acciones a seguir en el lugar y comprometió a colaborar con el funcionamiento y control adecuado de los azudes.
Aunque no se aclaró cuánto, la Provincia dispondrá de fondos para llevar adelante esa tarea, la de garantizar el funcionamiento del sistema de inflado, y también la de acondicionar las costas ubicadas en proximidades de los mismos azudes.
Rins, había solicitado a la Dirección de Aguas y Saneamiento de la Provincia (DIPAS) que durante el curso de esta semana, y hasta que promedie el próximo mes de febrero, no se inflen debido a que se han completado las tareas de limpieza y mantenimiento de toda la zona, después de la extensa capa de barro que dejó la última creciente. Como se recordará, todavía funciona un solo sistema de gomones que se encuentra en el primer azud que está cerca del viejo puente carretero. Aún resta la colocación del segundo dispositivo en el segundo azud ya terminado en cercanías del puente del ferrocarril, unos 1600 metros aguas abajo.


















