Pekin.-La Argentina saborea la gloria en esta ciudad. Los corazones laten y vibran al ritmo de una victoria grande, de esas que se disfrutan por partida doble. A la alegría por alcanzar otra vez la final olímpica, se suma a que el escollo derrotado fue Brasil, verdugo en tiempos recientes, y el adversario clásico de siempre. El éxito por 3 a 0 ante el seleccionado de Dunga, con dos goles de Sergio Agüero y otro de Juan Román Riquelme de penal en el complemento, en el estadio De los Trabajadores, abre el camino hacia la definición por la medalla de oro, que será el sábado próximo, a la 1 de la madrugada, hora de nuestro país, ante Nigeria, que hoy se impuso a Bélgica por 4 a 1 en la otra semifinal.
Diego Maradona grita en la platea, Julio Grondona, el presidente de la AFA, se regocija, sentado al lado del Diez, aunque casi inmóvil. El seleccionado disfruta de su mejor actuación en el torneo olímpico y deja con las manos vacías a Brasil, que sólo le falta en sus vitrinas la medalla de oro y todavía deberá esperar y conformarse con pelear por el bronce. Hasta Dunga, el DT, corre peligro en su puesto. La imagen final del conjunto brasileño fue opaca al terminar con 9 hombres por las expulsiones de Lucas y Thiago Neves.
El éxito se disfruta, porque, en los últimos tiempos, Brasil se impuso dos veces al seleccionado en las finales de la Copa América 2004 y 2007 y en la definición de la Copa Confederaciones 2005. Repetir el oro conseguido en Atenas 2004, el primero para el fútbol argentino, es posible y enfrente estará Nigeria, equipo que en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 derrotó al seleccionado dirigido por Daniel Passarella, en la final, y le propinó al equipo nacional su último traspié olímpico.
La Argentina rindió en todas sus líneas. Fue más tras un primer tiempo equilibrado y lo definió en los primeros 15 minutos del segundo tiempo, con los goles de Agüero. Los centrales, Garay y Pareja, se destacaron al igual que Mascherano y los hombres de ataque.
El partido. El primer tiempo fue equilibrado, aunque la Argentina contó con las mejores situaciones para abrir el marcador. Intento ser protagonista del juego, mientras Brasil esperaba y, cuando podía, salía rápido y aprovechaba la proyección de sus laterales Rafinha y Marcelo. El seleccionado se posicionó en la cancha con el sistema habitual. Los cuatro hombres del fondo, Mascherano y Gago para cortar, Riquelme, Messi y Di María delante de ellos y Agüero, como punta, pero algo aislado.
El primer aviso llegó, a los 2 minutos, con un remate desde afuera de Mascherano, que salió por encima del travesaño. Di María disparó y un rechazo de Breno al córner casi termina en gol en contra. Pero Brasil empezó a contestar por intermedio de Rafinha, quien desbordó bien por la derecha, aunque definió muy alto.
A los 11, el equipo de Batista estuvo cerca de abrir el marcador: Messi sacó un tiro libre rápido para Agüero, quien enganchó para adentro y definió al primer palo apenas afuera. El Kun empezaba a encenderse.
Brasil crecía cuando el balón lo dominaba Ronaldinho. En la Argentina, empezó a participar más Riquelme. Messi tuvo otra vez apariciones clave. A los 32, envió un centro atrás, que por poco no termina en gol y, a los 42, generó la más clara de la mitad inicial. Empezó la jugada en la izquierda y gambeteó hacia a la derecha hasta definir. El arquero Renan dio un rebote, que ningún argentino logró capitalizar. Sólo quedó tiempo para un disparo desde afuera de Hernanes, que salió desviado.
El complemento empezó de la mejor manera para la Argentina. A los 6 minutos, el equipo de Batista llegó al gol. Gago abrió para Di María, quien desde la izquierda remató con fuerza y la pelota rebotó en Agüero, quien festejó el 1 a 0. Brasil contestó con un remate desde afuera de Sobis, que rebotó en el palo, aunque la Argentina volvió a gritar, a los 12. Messi maniobró, abrió a la derecha para Garay, quien metió el centro y otra vez Agüero entró para empujar el balón, esta vez con su pie, para poner el 2 a 0. Fiesta de los jugadores argentinos, grito interminable de Maradona en la platea y el sueño del oro intacto.
Brasil salió a buscar el empate, casi por desesperación, herido por los dos tantos en contra. Ronaldinho estrelló un tiro libre en el palo y, desde entonces, la Argentina ya no sufrió. A los 29, Agüero fue derribado en el área por Breno y el árbitro uruguayo Martín Vázquez sancionó penal. Riquelme lo ejecutó al medio y lo cambió por gol para establecer el 3 a 0.
Brasil quedó tumbado y su desesperación quedó evidenciada por las descalificadoras expulsiones de Lucas y Thiago Neves, a los 35 y 38 minutos respectivamente. La Argentina selló su pasaje con toques y buscando el cuarto gol, que podría haber llegado. Fue 3 a 0 y fiesta en Pekín, en un día de gloria, que empezó con la medalla de oro en ciclismo de la mano Juan Curuchet y Walter Pérez y se cerró con una victoria que enciende la esperanza de otra medalla dorada.
El ciclismo le dio una histórica medalla de oro a la Argentina
El 19 de agosto de 2008 será un día que Juan Curuchet no olvidará nunca en su vida. Después de seis Juegos Olímpicos y con 43 años, el más ganador en la historia del ciclismo argentino consiguió un título que aún no tenía y había anhelado a lo largo de su carrera deportiva.
En la prueba Madison, junto con Walter Pérez, la dupla argentina ganó la medalla de oro -la primera en Pekín 2008-, consiguió el primer podio olímpico para el ciclismo argentino en el olimpismo y la número 16 para la Argentina.
La alegría de los argentinos en el final, con la bandera nacional flameando en el Velódromo Lahosan, quedará como la imagen más feliz para cerrar la carrera de Curuchet, que ostenta el récord de seis participaciones olímpicas y había dicho que quería coronar su trayectoria con una medalla.
"Las sensaciones son buenas", le había dicho días atrás a lanacion.com en Pekín. "Después de la carrera por puntos [otra prueba en la que compitió en estos Juegos] me siento mejor, más relajado", anticipaba el marplatense, confiado.
La carrera. En la durísima prueba de 50km, los argentinos dominaron casi de punta a punta. Intentaron como estrategia conseguir una vuelta de ventaja al inicio y luego mantuvieron el liderazgo.
Con los sprints sumaron 8 puntos en total y superaron por un punto a España, que se quedó con la plata. Terceros fueron los rusos, con seis unidades.
Los ciclistas argentinos ganaron una vuelta de ventaja tras el segundo sprint -una vuelta que suma puntos-, momento en el que se hicieron con la primera posición de la carrera, que no abandonaron hasta el final, pese a la arremetida de los belgas, los rusos y los españoles.
Curuchet y Pérez sumaron puntos en los sprints 3, 7 y 8 y totalizaron 8 unidades. Sin embargo, lo que les permitió hacerse con el primer puesto en el podio fue la vuelta que le sacaron al resto.
Como ocurriera hace diez días con Paula Pareto, la madrugada argentina trajo una excelente noticia desde Pekín: la primera medalla olímpica para la disciplina como lo fue en el Judo en la jornada inaugural.
Fuente: La Nación